Visitar el campo de concentración de Auschwitz [con mapa]

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Escrito por  16.Viajes    ·   1 Dic 2019  


El campo de concentración de Auschwitz no es una visita turística cualquiera y el sabor que deja es siempre más agrio que dulce, pero nosotros la vemos como indispensable si se pasa por Cracovia o alrededores. Al fin y al cabo, es una parte de la historia que merece la pena conocer para evitar que se pueda repetir.


Contenido

  1. Información sobre las entradas
  2. Los tres campos de Auschwitz
    1. Auschwitz I
    2. Auschwitz II - Birkenau
    3. Auschwitz III - Monowitz
  3. Auschwitz I
    1. La inscripción Arbeit macht frei
    2. Los barracones de Auschwitz - barracones 4 y 5
    3. Los barracones de Auschwitz - barracón 11
    4. Las cámaras de gas de Auschwitz
  4. Auschwitz II - Birkenau
    1. Disposición del campo de concentración 
    2. Los raíles del tren de Auschwitz
    3. Los barracones de madera y de ladrillo
    4. Cámaras de gas de Auschwitz II
    5. El bosque de la vida


Información sobre las entradas

La entrada es gratuita y toda la información acerca de cómo registrarse para una cierta hora está en la página del campo: http://auschwitz.org/en/visiting/. Esto lo hacen para que no se formen horas puntas y haya una cierta organización, pero si cogéis una hora y llegáis un poco más tarde o más temprano, os dejarán entrar igualmente. Es mejor reservar con antelación, especialmente si son fechas complicadas como Semana Santa, pero sino, siempre queda la posibilidad de levantarse muy temprano y hacer cola (bastante larga, por cierto) para entrar. Hay un autobús que va desde el centro de Cracovia al complejo de Auschwitz directamente y cuesta unos 15 zloty (4 euros aproximadamente) y si vais en coche, hay un parking justo al lado de cada uno de los complejos.


Los tres campos de Auschwitz

El campo hoy en día se divide en dos zonas principales, conocidas como Auschwitz y Auschwitz II Birkenau. Había una tercera, conocida como Auschwitz III Monowitz, pero de aquella no queda nada, ya que fue desmantelada después de la guerra, y en su lugar hay erigido un memorial hecho en piedra que emula a las vallas que aún se pueden ver en los otros dos campos. En el mapa se pueden ver donde están cada uno de los campos (o estaba en el caso de Auschwitz III - Monowitz), así como la diferencia de tamaño entre Auschwitz I y Auschwitz II - Birkenau.



Se estima que cerca de 2,5 millones de personas murieron aquí desde su apertura, en 1940. La mayoría eran judíos, pero también se podían encontrar diversos opositores del régimen, prisioneros de guerra en su mayoría soviéticos, gitanos y gentes de otras etnias, homosexuales, etc. Fue liberado el 27 de enero de 1945 por tropas soviéticas, por lo que ese día se rinde homenaje a las víctimas del Holocausto.


Auschwitz I

Fue el complejo inicial de barracones y tenía capacidad para 16000 prisioneros. Allí se encuentra uno de los museos más impactantes y tristes que hay en el mundo. La verdad es que todo el conjunto en sí es un museo: cada rincón, cada pasaje, están impregnados con el sudor, la sangre y el llanto de aquellos judíos y opositores al régimen nazi que acabaron pasando por aquel fatídico lugar.




La inscripción Arbeit macht frei

Lo primero que vemos al entrar, es la inscripción de “Arbeit macht frei- “el trabajo libera”. El trabajo fue obra de un prisionero llamado Jan Liwacz, un cerrajero artístico que aprovechó la ocasión para reinvindicarse frente a los nazis colocando la “B” del revés. Yo siempre he pensado que los verdaderos héroes aparecen en las situaciones más difíciles y el bueno de Jan, con su pequeña protesta, consiguió simbolizar su desconformismo con el trato nazi a plena luz del día y sin que éstos sospecharan nada al respecto.



Cada bloque tiene un letrero con un número en la entrada. Muchos de ellos están cerrados al público, pero han ido abriendo cada vez más y más de ellos con el tiempo, añadiendo nuevas salas al museo.




Los barracones de Auschwitz - los barracones 4 y 5

En los barracones 4 y 5, se halla la parte del museo donde se habla del exterminio y que agrupa las incontables pruebas de la parte del Holocausto que tuvo que ver allí. Numerosas prótesis, una montaña de lentes apiladas, antiguas brochas de afeitar y demás enseres de aseo, los famosos trajes a rayas, cacerolas, maletas con los nombres de sus propietarios, zapatos … son algunas de las evidencias recogidas. También hay una colección de latas vacías de Zyklon B, el pesticida que usaron en las cámaras de gas. Lo que más impresiona sin duda, es una sala donde se puede ver una montaña de pelo perteneciente a los prisioneros, principalmente a mujeres. Este pelo tenía un uso industrial y era vendido a compañías textiles que confeccionaban telas con él, así que al cortárselo antes de que entraran en las cámaras de gas, lo guardaban en sacos y lo almacenaban hasta que lo vendían… Realmente macabro.





Los barracones de Auschwitz - el barracón 11

El barracón 11 era donde se hallaban las celdas. Si vivir en uno de los barracones atestados de prisioneros ya era difícil, permanecer en aquellas sombrías celdas por días debía ser una locura. Las celdas normales contaban con una pequeña letrina y no eran más grandes de 2 m². Luego estaban las celdas de castigo, en las que apenas cabía una persona de pie y estaban sumidas en una oscuridad total. En este conjunto de celdas, como castigo por fugas, se dejó morir de hambre a algunos de los prisioneros elegidos al azar. Uno de ellos fue el sacerdote polaco Maksymilian Kolbe, ahora convertido en santo, que ofreció su vida, con la excusa de que estaba ya mayor, por la de a otro prisionero que tenía esposa e hijos. Hay un pequeño homenaje a este héroe polaco en la celda en la que le dejaron morir de hambre.


Fuera del barracón se encontraba el campo de fusilamiento, en el que hay una pared falsa representando a la que había por aquel entonces. La original fue depuesta por los alemanes antes de que terminase la guerra.


Las cámaras de gas de Auschwitz

Al continuar, se llega a la cámara de gas. Los cuervos ya nos avisaban de que el lugar había sido escenario de uno de los crímenes más crueles de la historia de la humanidad. Consta de tres salas, siendo la primera un pequeño área donde obligaban a los prisioneros a desnudarse antes de entrar. La siguiente sala es considerablemente más grande y se usó como morgue en los primeros tiempos de la guerra. Luego se convirtió en la sala de exterminación. En los techos se pueden observar los agujeros por los cuales vaciaban las latas de Zyklon B, que contenían cianuro y despedían el gas que mataba a los que se encontraban en el compartimento en ese momento. La muerte no era instantánea, sino que los prisioneros tardaban entre veinte y treinta minutos en perder la vida. La tercera y última sala contenía los hornos crematorios. Allí se incineraban hasta 350 cadáveres diarios…






Hay que remarcar que ésta no era la principal cámara de gas, sino que es más bien en la que se empezó a hacer pruebas con el pesticida y que sirvió de prototipo a las que construyeron después en el complejo de Birkenau. 


Auschwitz II Birkenau

Aquí es donde se encontraban las verdaderas cámaras de gas y donde se llevó a cabo el exterminio de la mayor parte de prisioneros de Auschwitz. Se estima que hasta 90000 personas llegaron a subsistir al mismo tiempo en este vasto campo de concentración, que llegó a ser el centro de exterminación más grande jamás construido.




Disposición del campo de concentración

El campo se compone de un edificio principal con un portón por el cual pasaban los trenes repletos de prisioneros y que servía como los cuarteles principales de las SS que guardaban el campo. En la parte izquierda se encontraba una fila con barracones de madera, conocidos como quarantine, mientras que en la parte derecha los barracones eran más grandes y estaban hechos de ladrillo. El campo entero está dividido en tres secciones (BI, BII y BIII), las cuales están a su vez segmentadas en subsecciones nombradas con las letras del abecedario (a, b, c, d…). En cada una de ellas se encontraba un grupo social diferente: había una sólo para hombres, otra para mujeres, una para familias romaníes,... También había otras más específicas, como la sección BIIb que contenía familias provenientes del gueto de Terezin o la BIIc, que estuvo poblada provisionalmente por mujeres judías provenientes de Hungría. Rodeando todo el complejo hay una valla de alambre de espino, entonces electrificada, con numerosas torres de vigilancia segregadas por tramo.




Los raíles del tren de Auschwitz

Los raíles de tren pasan por la puerta principal, atravesando el edificio de las SS y bifurcándose dentro del complejo en tres líneas diferentes, entre los segmentos BI y BII. Una vez dentro, los guardias decidían quién estaba en condiciones de trabajar y quién no. A los que no, se les enviaba directamente a las cámaras de gas a pie o en un camión. Esto cambió luego cuando instalaron la tercera vía que conectaba directamente con las cámaras de gas y agilizaba todo el proceso. Cerca de medio millón de judíos, polacos y gitanos pasaron por estas vías de tren.






Barracones de madera y de ladrillo

Los barracones de madera estaban diseñados para alojar hasta 400 prisioneros. No tenían ventanas y la única luz procedía de las grietas del techo y paredes. Los barracones de ladrillo tenían más capacidad y estaban diseñados para albergar hasta 700 personas, conteniendo hasta 60 literas de tres pisos cada una. Cada cama tenía una capacidad para 4 personas, pero en la práctica hasta 7 personas dormían en ellas, a veces compartiendo una única manta con la que taparse. Había pequeños hornillos que generaban calor, pero debido al pobre aislamiento y lo grande que eran los barracones, este era claramente insuficiente. Por si fuera poco, debido a lo superpoblados que estaban y el acceso limitado que tenían a las instalaciones sanitarias, plagas de ratas y piojos y epidemias de enfermedades infecciosas eran una cosa frecuente dentro del campo.





Cámaras de gas de Auschwitz II

Al continuar rodeando el campo por la parte derecha, llegamos al lugar donde se encuentran las ruinas de las cámaras de gas y los crematorios. A diferencia de la cámara de gas en Auschwitz I, éstas tenían mucha más capacidad y estaban mejor preparadas para realizar el proceso de exterminación más eficientemente. Los prisioneros se desnudaban en unos barracones y eran liderados a las cámaras, donde se les arrojaba el pesticida Zyklon B por unos orificios situados en los laterales de las mismas. Los nazis obligaron a un grupo de prisioneros, a los que nombraron Sonderkommando (comando especial), a arrastrar a los cadáveres para su cremado. Debían de cortar el pelo de las mujeres y extraer dientes y joyas de los mismos antes de incinerarlos en los crematorios. El Sonderkommando se amotinó en 1944, matando a 3 guardias de las SS y haciéndose con sus armas. Algunos prisioneros consiguieron escapar a través de las vallas, pero la mayoría (hasta 450) se quedaron allí y, al verse rodeados, prendieron fuego a una de las cámaras de gas, antes de ser abatidos por los refuerzos nazis.






El bosque de la vida

No podemos terminar este post sin mencionar lo frondoso de los bosques y lo lleno de vida que aparece ahora mismo el lugar, en su momento desolado por la crueldad humana. Hay un memorial en la parte norte del mismo, que trata de recordar a los judíos que pasaron por este horrible lugar y no salieron nunca con vida de él. Sin embargo, queremos pensar que parte de todas esas desdichadas almas, se encuentra aún viva en cada hoja y cada rama de los árboles que pueblan los bosques que rodean al campo de Auschwitz



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Escrito por  16.Viajes

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